El bikepark es su hábitat natural. En ellas el peso no es preocupante, pero sí el rendimiento de sus suspensiones. Por eso suelen tener largos recorridos de hasta 180 mm, con elementos elásticos de muelle en el amortiguador, en muchos casos. Los cuadros suelen ser de aluminio, reforzados y robustos, salvo muy raras excepciones en carbono. Las ruedas de 27,5” con neumáticos de hasta 2,5” con carcasas reforzadas y taqueados muy agresivos. Están diseñadas para bajar y para saltar, con una buena manejabilidad que eleve el grado de diversión, por eso equipan horquillas de suspensión de una única pletina. Por peso, dimensiones, geometría… sólo admiten el pedaleo desde el fin de la bajada hasta el punto de inicio de un nuevo remonte.
Robustas: Diseñadas para soportar el maltrato de centenares de bajadas en bikeparks.