El Enduro persigue un claro objetivo: disfrutar de bajadas técnicas. Las bicis están preparadas para ello, sea cual sea el grado de riesgo que busques, con recorridos de suspensiones entre los 150 y los 180 mm. La geometría roza lo “radical” con ángulos inclinados y longitudes generosas que aportan estabilidad y seguridad en tramos inclinados y a alta velocidad. Aun así, a la cima hay que llegar pedaleando, con lo que conservan suficientes cualidades para remontar dignamente, sin prisas. Las ruedas, mayoritariamente de 27,5” para contener la altura y la manejabilidad, aunque algunas 29” se resisten a abandonar esta categoría. Las tijas telescópicas son obligadas, casi tanto como las transmisiones de un plato, que evitan que el peso se dispare en exceso.
Lado oscuro: Rozando el Freeride, pero para quienes les gusta ascender por sus propios medios.